martes, 2 de octubre de 2007

Empate a domicilio que sabe a poco

El empate cosechado el domingo en el campo del Córdoba es un punto muy importante para el equipo rojillo del Granada 74 pues ha significado el primer punto fuera de casa ya que, hasta ahora, se había jugado bien pero se habían perdido los dos partidos anteriores, en Cádiz y Salamanca se habían perdido aunque “se había causado una buena impresión”, que en fútbol suele ser como en política cuando tienes una buena crítica pero la gente no te vota, que te quedas igual.

Lo mejor es que se rompía esa racha de derrotas y además se conseguía mantener, por primera vez en la temporada (dentro y fuera), la portería a cero.

Sólo pude ver la segunda parte en Localia TV (menos mal que esta red de televisiones daba el partido para toda España y a esa hora la emisoara local no se sumó al tostón de la aburridísima procesión de “Lavigen Languntias”). Era la primera vez que podíamos ver en esta liga BBVA por televisión, lo que me dio una perspectiva diferente a los partidos desde mi asiento de abonado del Escribano Castilla en la tribuna, fila 8, número 52.

Sobre todo en esta segunda mitad pudimos ver un equipo sólido, bien asentado atrás al que le faltó ambición o le sobró prudencia pero más vale “pájaro en mano...” debió pensar el míster. Aún así se gozó de claras ocasiones de gol como la del desmarque fabuloso de Aranda que no acertó a cruzar frente al portero cordobés que de haber subido al marcador habría hecho justicia al desgaste y a la lucha en solitario que hasta ahora había librado el delantero centro. Fue sustituido por Tapia que en los últimos minutos de la segunda parte buscó más profundidad y acarició la oportunidad de un triunfo, sobre todo en llegadas desde el centro del campo, o en algún contraataque rápido, al incorporar en la recta final del partido a Javi Guerra, Francisco y Borja Criado que sustituyeron al malagueño de El Palo y también dieron descanso a Luque y Falcón, que estaban muy cansados y “castigados”. El claro penalti que se tragó el árbitro y la jugada entre Javi Guerra y Francisco con un claro agarrón del último defensor que debió ser expulsado, pudieron y debieron haber deshecho el empate inicial.

Como aspecto positivo, sobre todo de cara a futuros encuentros, tenemos la actuación del portero Jaime que se fue entonando conforme avanzó el partido y se fue animando en el juego por alto para el que tiene cualidades físicas pero le falta un poco de cabeza o un buen “capitán” que le ayude y le asesore. Si se templa en este apartado y domina su área por arriba puede dar mucha seguridad y tranquilidad al equipo.
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Concluyamos que “el autobús defensivo” que planteó el Granada 74, (el autobús auténtico del equipo simbólicamente se había situado detrás de una de las porterías del estadio “El Arcángel”), se le atragantó al Córdoba. Cuando el 74 se echó para adelante y se atrevió a jugar ofensivamente, se vio que tenía las ideas más claras y creó mucho más peligro que los locales. Si el partido se hubiera disputado a los puntos habría perdido claramente por lo que los de la ciudad de la Mezquita pueden dar por ganado el punto conseguido.

Cuando escribo esta crónica observo que he coincidido con la web del Granada 74, con el titular de la crónica del partido.

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