sábado, 22 de septiembre de 2007

Empate en casa que sabe a poco

Otra vez he bajado a Motril a ver fútbol por culpa del alcalde granadino Pepe Pósteles, que nos tiene desterrados a muchos aficionados granadinos a la capital costera, cada quince días. Cada partido me encuentro con algún futbolero conocido en Motril. Hoy he saludado a José A. Paredes, aunque él baja para hacer la crónica de Granada Digital y a Julio de Radio Nacional de España. También he visto a Verdejo que fue gran portero del Granada y a Lorenzo padre, hijo y nieto, utilleros eternos del club desde que estaba en la Chana, que son de los pocos que gritan al árbitro y al equipo contrario.

Es una pena que nos tengamos que desplazar 70 kilómetros (y volver) los más jartibles para ver al equipo, pero es una pena mayor la cantidad de gente que podría acudir este año al campo municipal de Los Cármenes y a los que se les ha privado de esta oportunidad por manía e intereses partidarios y particulares. Es una pena también que el 74 no pueda jugar en un campo mejor que el Escribano Castilla, más grande, y arropados de más público. La temporada sería muy diferente.

Hoy no hemos pasado del empate y aunque podía haber sido peor porque el Alavés se adelantó muy temprano y de nuevo hemos estado muchos minutos por debajo, después de la remontada, han vuelto a empatarnos en una jugada aislada. El empate sabe a poco.

Pienso objetivamente que el resultado es injusto para lo visto en el campo. El Granada 74 ha dispuesto de varias oportunidades muy claras en el primer tiempo que no ha materializado y sin embargo la primera y la única vez que el Alavés se ha acercado a la portería de Jaime (sigue estando muy inseguro y lo transmite a la grada), ha conseguido un gol, por otra parte de bella “ejecución”. Por el contrario, Aranda ha dispuesto de dos ocasiones sólo ante el portero contrario que no ha resuelto, además de un disparo al larguero, que desde mi posición parecía un "gol fantasma" y varias oportunidades más de haber abierto el marcador, incluido otro disparo al larguero de Cristian Díaz..

En el segundo tiempo el panorama ha cambiado, los cambios realizados por Tapia, dando entrada a Juanlu y a Javi Guerra, han dado más rapidez al juego y pronto han llegado los goles de Saizar y de Luque (de penalti provocado por el mismo jugador en un rápido contraataque).

Sin embargo el Alavés ha aprovechado su segunda oportunidad clara en la portería contraria para empatar, apenas dos minutos después, y ya no ha habido más goles hasta el final.

Sigo pensando que en este campo pequeño es fácil para los rivales cerrarse y defenderse sin mucho desgaste físico. Aunque reconozco que es muy difícil en un campo de estas dimensiones, hay que arroparse más, bajar el balón. Hay jugadores con una gran calidad individual, con buen control y manejo del balón pero se abusa del juego directo. No sé si como dice Valdano hay que “asociarse más en el centro del campo”, pero pasan muchos minutos sin que muchos jugadores toquen el balón y se abusa del "juego directo". Me gustaría ver al equipo fuera de casa, en otros campos, para ver cómo se desenvuelve.

De todas formas el Granada 74 tiene más un problema de cabeza que de juego, más psicológico que físico y si consigue un par de resultados favorables puede dar una imagen mejor y exhibir un juego más vistoso.
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Nota: No sé si es que no busco bien pero en la edición digital de IDEAL no aparece la crónica del partido. ¿Serán exigencias del histórico? Aquí dejo los enlaces a las que he encontrado que coinciden en que el Granada mereció más y dejó escapar dos puntos.
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