domingo, 12 de noviembre de 2017

Donde nace el (río) Nacimiento

Caras norte de la Sierra Nevada ameriense
Esta semana buscaba algún lugar para enseñar, para invitar a conocerlo, de la Sierra Nevada almeriense y he escogido un sendero 'oficial' del parque, "El Ubeire" (pincha AQUÍ);  lo he 'adornado' con algunos comentarios, lo he completado con unas notas del río Nacimiento, lo he remaquetado y lo he conectado con el gran sendero circular Sulayr. He pedido unas cuantas fotos para ilustrarlo...  y esto es lo que me ha salido

Edición digital: http://www.granadahoy.com/vivir/nace-Nacimiento_0_1189981615.html

Y así ha quedado la versión impresa.

Reproduzco la versión original remitida al periódico con unas cuantas fotos de 'propina'.
Pico del Almirez desde el Ubeire.

SIERRA NEVADA, MONTAÑA DE OPORTUNIDADES

DONDE NACE EL NACIMIENTO

El sendero del Ubeire discurre por la cara norte de la Sierra Nevada almeriense, bajo cumbres de relieve abrupto y una variada y abundante vegetación, ofreciendo una bella y desconocida imagen de la provincia vecina. En su recorrido nos encontramos con el nacimiento del río Nacimiento que unirá sus aguas con el Andarax en el vértice del extremo oriental del macizo de Sierra Nevada para dirigirse hacia la ciudad de Almería.

El recorrido de este sendero por la cara norte de la Sierra Nevada almeriense invita a la contemplación de paisajes ciertamente excepcionales, discurriendo por una gran variedad de formaciones vegetales de indudable belleza: desde los frondosos bosques en galería de las riberas fluviales hasta el genuino monte mediterráneo con algunos encinares bien conservados. Y, junto a ellos, hitos de especial interés geológico, cascadas o interesantes muestras de un patrimonio de arquitectura rural que sobrevive al paso del tiempo.


Descripción del recorrido Sendero Ubeire:

El sendero se inicia en el refugio del Ubeire al pie de la escarpada cara norte de este sector de la Sierra Nevada almeriense. El inicio del sendero se localiza en el borde del refugio, junto al arroyo del Ubeire, en un bosque de galería con abundantes mimbreras, alisos y juncos, en la zona próxima al agua, y rascaviejas, agracejos, torvizcos, majuelos y bolinas, conforme nos separamos de la margen; además podremos ver algunos nogales y castaños plantados cerca de este equipamiento. Todo el entorno está rodeado de encinas y pinos principalmente.
Unas bolinas en flor adornan el sendero en primavera
Cruzaremos el arroyo en diferentes ocasiones por unos ‘artesanales’ puentes de madera. Cerca ya del Cortijo del Rosal hay un punto en el cual las rocas metamórficas, principal material geológico que conforma Sierra Nevada, se presentan con claridad formando una pared que nos quedará a mano izquierda en nuestro camino de descenso. Estas rocas aparecen tapizadas con diversos líquenes y musgos, dado el alto nivel de humedad de esta zona. Un poco más abajo, y una vez que ya hemos visto las ruinas de los antiguos cortijos, nos podemos desviar a la derecha, antes del puente, para ver una bella cascada conocida con el nombre del Goterón, que se forma en la confluencia de tres arroyos: el Ubeire, el Estepar y el Rosal. A partir de este punto continúa un solo cauce de agua: el río Nacimiento, que se dirige hacia Fiñana.
Encinar Valle del Río Nacimiento
Volveremos sobre nuestros pasos, hasta el puente de madera, para subir al Cortijo del Rosal. En este lugar podremos apreciar un buen ejemplo de la arquitectura tradicional de estas tierras, con un inteligente uso de los materiales del lugar, como las cubiertas hechas con pizarras imbricadas entre sí. Los mismos materiales y tipología arquitectónica fueron empleados en el albergue-refugio ‘Ubeire’ construido a finales de los años 80. Seguimos el sendero y poco más adelante llegaremos a una era que atravesaremos y bajaremos hasta el río Nacimiento, que cruzaremos por un puente de madera. Una vez situados al otro lado del río el paisaje cambia por completo ya que esta zona fue castigada por un incendio en el verano del año 2007. Una década después podemos apreciar la gran capacidad de recuperación del chaparral tras aquella catástrofe.
Arroyo del Ubeire

De nuevo el paisaje vuelve a cambiar. Caminamos por la ladera derecha del barranco del río Nacimiento y penetramos en un magnífico bosque mediterráneo: encinas, rascaviejas, retamas, bolinas. También cruzaremos varios barranquillos. Es el momento de hacer un alto y contemplar el paisaje que va quedando atrás: La Cumbre (2.492 metros), Cerro del Almirez (2.519 m) y los Peñones del Mediodía (2.340 m).

Continuamos caminado por el encinar hasta comenzar la bajada hacia el río. Esta la haremos entre encinas, al principio, y entre pinos, después. Desde aquí contemplaremos los llanos de la comarca del Marquesado del Zenete. Finalmente llegaremos, por un antiguo camino carretero, hasta la pista forestal, punto final del sendero, en el paraje conocido como Los Corrales.

Desde Los Corrales podemos descender hasta la presa del Castañar y desde aquí conectar con otro sendero de Pequeño Recorrido conocido como “Ruta de los Molinos” que nos llevará hasta la localidad de Fiñana.

Otra alternativa es volver a nuestro punto de inicio por el mismo lugar que hemos venido o retornando por el sendero circular de la Fuente del Rosal.
Señalización del Sendero Ubeire-Cortijo el Rosal

FICHA TÉCNICA:

Trayecto: Lineal
Longitud: 5,0 km (Sólo ida)
Tiempo estimado: 2 horas
Dificultad: Media: 2
Tipo camino: Senda peatonal
Desnivel acumulado: 560 m
Cota máxima: 1.542 m
Cota mínima: 1.157 m

Paisaje/vegetación: Bosques en galería. Encinares y monte mediterráneo. Vistas panorámicas. Patrimonio de interés etnológico.
Recomendaciones: Llevar agua potable y vestimenta y calzado adecuados en función de cada época del año.
Cómo llegar: Desde la población de Fiñana, nos dirigimos en dirección a la A-92, en el punto kilométrico 333. En la rotonda tomamos el carril de la ‘ramblilla de Mazacuca’, por debajo de la autovía, donde encontraremos la señalización de indicación del ‘parque natural de Sierra Nevada’. Pasaremos junto a un aserradero donde encontraremos un cartel con el rótulo ‘Albergue del Ubeire’. Tras recorrer unos 13 km, llegaremos al refugio desde donde se inicia el sendero.


A UN PASO DEL SULAYR.

Desde el refugio Ubeire podemos acceder hasta el sendero circular de gran recorrido que circunvala Sierra Nevada. Si tomamos la pista perimetral contactaremos con el GR-240, ‘Sulayr’ en la Loma del Rosal subiendo por la Era de la Capitana y la Loma de Piedra Negra, el camino que conduce hasta el Pico del Almirez (2.519 m).

Albergue-Refugio Ubeire

El refugio-vivac de Piedra Negra situado a 2.050 metros de altitud, es el punto de confluencia de los tramos 13 y 14 de Sulayr. El tramo 13 viene desde el área recreativa de La Roza (Abrucena) hasta Piedra Negra, y circula bajo las cumbres del Buitre y el impresionante puntal rocoso de Peña Horadada, por la zona más agreste y salvaje de la Sierra Nevada oriental. En invierno nos regala atractivas postales con los contrastes de las blancas cumbres nevadas, las oscuras rocas esquistosas y el verde de las masas forestales. El tramo 14 nos llevará desde el refugio-vivac de Piedra Negra hasta el refugio del Toril, bajo la cumbre de El Chullo (2.613 m), el pico que ‘une’ las provincias de Granada y Almería. Este tramo pasa por lugares de atractiva belleza y de una enorme biodiversidad y de nombres sugerentes como la finca ‘El Doctor’, el Barranco de los Tejos, el Barranco del Diablo o el paraje ‘El Duende’.
Refugio vivac Piedra Negra (2.050 m). Confluencia de los tramos 13 y 14 del sendero Sulayr.


El río Nacimiento es el principal afluente del río Andarax, formando el valle del mismo nombre. Nace en la zona oriental de Sierra Nevada tomando este nombre, tras la unión de las aguas de los arroyos del Estepar, de la Fuente Encañada, del Rosal y del Ubeire que la recogen de las vertientes nortes de los Peñones del Mediodía, del Cerro del Almirez y de La Cumbre. Recoge las aguas que provienen de la provincia de Granada antes de llegar al municipio de Fiñana. Al contrario de los demás ríos de la Hoya de Guadix, es el único que vierte sus aguas al Mediterráneo ya que es el principal afluente del río Andarax donde desagua a la altura del término municipal de Terque. El valle que forma serpentea entre el macizo nevadense y las Sierras de Baza y Filabres de las que recoge aportaciones. Pasa por los términos municipales de Fiñana, Abrucena, Abla, Las Tres Villas, Nacimiento, Gérgal, Santa Cruz, Alsodux y Alboloduy.

El río Nacimiento era conocido como río Alboloduy hasta la segunda mitad del siglo XVIII. El cambio de nombre se atribuye a un general del ejército de tierra, natural de la localidad de Nacimiento, que cambió dicho nombre en los mapas militares, de dónde derivó su oficialidad.

Se recomienda una visita a la localidad de Fiñana para completar nuestra excursión

lunes, 6 de noviembre de 2017

Ortigueras, mariposas 'invernantes'

Aparte de tener muchos pájaros en la cabeza, (pinchar aquí para ver todas las entradas al respecto en este blog), me gusta mariposear y esta es la décima entrega en el blog de la serie sobre mariposas de Sierra Nevada. (Aquí dejo el enlace para verlas todas juntas).  Dada la época otoñal (no es la más propicia para ver mariposas en el campo), he tenido que estrujar un poco el tema para traer a colación a estos bellos insectos de manera justificada y actual, optando por referirme a mariposas que pasan la etapa otoño-invierno en fase de adulto rompiendo la norma general.

El articulo ha contado con la valiosa colaboración de José Miguel Barea y Adriá Miralles que además han aportado las imágenes junto a Javier Olivares y Tomás Sanz

Así quedó la edición digital:

http://www.granadahoy.com/vivir/OrtiguerasMariposas-invernantes_0_1187881785.html

y así la doble página a color en la versión impresa.

.

Reproduzco el artículo en su versión original, tal y como fue remitido a la redacción del periódico con las fotos originales y algún párrafo que se quedó "en la rotativa" por cuestión de espacio.


Sierra Nevada, Paraíso de Biodiversidad

Ortigueras, mariposas invernantes’

  • La ortiguera, al contrario que la mayoría de las especies de mariposas, hiberna en la fase de adulto, por lo que puede ser vista prácticamente durante todo el año revoloteando por la Sierra
  • Es la especie más abundante en la alta montaña.
La ortiguera, Aglais urticae, es una mariposa diurna de la familia de los ninfálidos, con distribución paleártica y ampliamente repartida por todo el continente europeo. Se trata de una especie potencialmente polivoltina (hasta tres generaciones anuales) que al contrario que la mayoría de las especies presentes en Sierra Nevada, (que pasan el invierno en forma de huevo o larvas), hiberna en la fase de adulto.

Su tamaño es mediano (40 a 50 mm). El color de fondo del anverso de sus alas es anaranjado con tres manchas negras en el borde superior de las alas anteriores y una mancha blanca en el ápice. Las bandas marginales de las alas son también negras con lúnulas de color azul. El reverso de las alas es mimético, de color marrón oscuro jaspeado con diversas tonalidades. El borde de las alas es irregular.

1. Grupo de huevos

CICLO BIOLÓGICO

Al final del invierno, los adultos de estas mariposas entran en actividad, estableciendo los machos sus territorios en zonas soleadas, preferentemente en la proximidad de rodales de la planta hospedadora de las orugas, la ortiga. Después de la cópula, las hembras realizan la puesta en grupos de hasta más de 100 huevos de un color verdoso, depositados debajo de las hojas de la planta nutricia. 
2. Larvas gregarias en el segundo estadio larvario
La eclosión tiene lugar entre una y dos semanas más tarde, dependiendo de la temperatura. Las larvas viven de forma gregaria durante los cuatro primeros estadios larvarios en nidos de seda poco estructurados alrededor de las hojas terminales de las ortigas. 
 3. Larva solitaria de último estadio

Durante el quinto y último estadio larvario, las orugas pasan a vivir de forma solitaria. El desarrollo larvario se completa en apenas unas 3-4 semanas, viéndose acelerado gracias al comportamiento termorregulador de las orugas gregarias, que les permite mantener una temperatura corporal muy por encima de la temperatura ambiente. Dicho comportamiento es clave para colonizar regiones nórdicas y de la alta montaña, donde las bajas temperaturas comprometerían de otro modo el desarrollo larvario. 

 4. Crisálida. 
La pupación tiene lugar sobre la misma planta hospedadora o a cierta distancia entre la vegetación circundante o bajo salientes de rocas. Los adultos de la primera generación anual emergen a principios o mediados de primavera, y los de la segunda (y eventualmente tercera) a lo largo del verano. Los adultos de la última generación del año emplean la mayor parte del tiempo alimentándose activamente de néctar, lo que les permite acumular reservas de lípidos necesarias para sobrevivir durante el invierno.

 5. Adulto nuevo del año.

¿AFECTADAS POR EL CAMBIO CLIMÁTICO?

Recientemente, se ha detectado una notable regresión de la ortiguera en distintas partes de su área de distribución europea, incluida nuestra Península que podría estar causada por el cambio climático. Para determinar las causas de esta disminución, (que en algunas zonas como en Reino Unido se eleva hasta el 70%, en los últimos 40 años), un grupo de científicos españoles está comparando la dinámica poblacional de esta especie a lo largo de todo el gradiente latitudinal de la península ibérica, desde los Pirineos hasta Sierra Nevada, pasando por las poblaciones de la Sierra de Guadarrama, y dentro, de cada macizo, analizando las patrones de distribución altitudinal, en el contexto general de los efectos del cambio climático. Se sabe que la sequía estival incide negativamente en el éxito reproductivo de la ortiguera.

El parque nacional de Sierra Nevada participa en este trabajo de investigación sobre la ortiguera y su respuesta al cambio climático, en el que se evalúa el efecto de las condiciones las ambientales, la disponibilidad de recursos y los parasitoides sobre su distribución y abundancia. Se ha observado que aunque en los climas templados puede tener hasta tres generaciones anuales, este número depende de la interacción de factores como la calidad de las hojas de su planta nutricia y las condiciones meteorológicas. La variabilidad fenológica parece caracterizar a la especie en el norte peninsular. En los Pirineos, son frecuentes las observaciones de larvas y adultos desde el inicio de primavera hasta el final de verano, lo cual sugiere un ciclo polivoltino con 2-3 generaciones; en el macizo del Montseny (50 km al norte de Barcelona), en cambio, la actividad de larvas y adultos se concentra durante un período mucho más corto (entre marzo y junio), lo cual sugiere un ciclo biológico univoltino o parcialmente bivoltino.

Un acortamiento del ciclo podría ser una respuesta adaptativa a unas condiciones ambientales menos favorables en áreas con clima mediterráneo y marcada sequía estival. Se está estudiando si esta supuesta variabilidad fenológica es una respuesta plástica o, por el contrario, refleja una adaptación genética.

Se prevé que esta especie ‘emigrará’ hacia latitudes más altas y se verá obligada a ‘escalar’ en las montañas del sur del continente europeo.

Las ortigueras nevadenses son ‘especiales’

Investigaciones recientes sugieren la existencia de dos marcados linajes genéticos en la península ibérica: uno en la zona pirenaica y zona central, relacionado con el del resto de Europa, y un linaje claramente diferenciado en Sierra Nevada. Éste último, a su vez, se encuentra también presente en Sicilia, y está altamente relacionado con los linajes en Córcega y Cerdeña, que han sido considerados por algunos autores como una especie o subespecie distinta.

CURIOSIDADES:

La mariposa ortiguera realiza migraciones altitudinales. Conforme avanza el verano, los adultos se concentran en los picos, por encima de los 3.000 metros, alcanzando en ocasiones concentraciones espectaculares que asombran a los excursionistas que visitan las cumbres del Mulhacén o el Veleta.

En los días soleados de mediados y finales de invierno algunos individuos se animan a abandonar sus refugios de hibernada y buscan el sol y/o el néctar que le aportan las especies de floración más temprana (como es el caso del almendro).

Etimología: El nombre del género de esta mariposa, Aglais, procede de la mitología griega. Aglaia, la resplandeciente, la que brilla, la espléndida, era la más joven y bella de las tres Gracias (Cárites), hijas de Zeus y de la oceánide Eurinome. El adjetivo de su apellido, urticae, hace referencia a una de sus plantas nutricias: la ortiga (Urtica dioica).


Las Tres Gracias (Rubens)
NinfálidosFamilia muy abundante de mariposas diurnas cuyas especies se encuentran repartidas por todo el mundo. Son generalmente de talla mediana y tienen una infinita variedad de colores y formas. No hay apenas diferencias entre los individuos de ambos sexos. Una característica general de esta familia es la presencia de sólo cuatro patas funcionales para caminar quedando las dos delanteras para funciones de tipo sensistivo. De vuelo poderoso, algunas especies emigran a grandes distancias, mientras otras son invernantes típicas. Viven en lugares secos y soleados, frescos y húmedos o encharcados, en niveles bajos o a grandes alturas.  

Otras mariposas ‘invernantes’ de Sierra Nevada

En Sierra Nevada podemos encontrar otras especies de mariposas diurnas que hibernan como adultos por lo que pueden ser descubiertas escondidas en troncos, rocas, construcciones… y eventualmente en vuelo en días soleados. Entre ellas se encuentran las limoneras y cleopatras (Gonepterix rhamni y G. cleopatra), la olmera (Nymphalis polyclhoros), la C-blanca (Polygonia c-album), la mariposa del almez (Libithea celtis), la ‘espejitos’ (Issoria lathonia) y la atalanta (Vanesa atalanta).
La olmera, es la mariposa más parecida a la ortiguera.

Espejitos

Atalanta 

Cleopatra

Mariposa del almez
 C-blanca


lunes, 30 de octubre de 2017

Nevada: De las cumbres al valle

Laroles y Bayárcal custodian el paso del Puerto de la Ragua, bajo la cumbre del Chullo
Tenía pensado desde hace tiempo escribir un artículo dedicado al municipio de Nevada y aunque
tenía en la cabeza cómo enfocarlo e incluso el titular (tomado de una publicación que leí este verano que me regaló Manuel Escobosa, hasta hace unas semanas alcalde de este municipio), no encontraba las fotografías que ilustraran las ideas que quería transmitir. Estas imágenes las he completado recientemente gracias a la cesión que me ha hecho Juan Baena que dispone de un "arsenal" de bellas imágenes de esta zona.

La versión digital quedó ASÍ:

y la doble página impresa (versión color) quedó de esta manera:

SIERRA NEVADA, MONTAÑA DE OPORTUNIDADES

De las cumbres al valle

El municipio de Nevada está situado en el límite oriental granadino de la vertiente sur de Sierra Nevada. Constituye a la vez Puerta y Balcón de La Alpujarra. Tiene una importante oferta de actividades de turismo rural y ecoturismo.

Laroles (1.015 m.) tras una copiosa nevada de invierno.
El municipio de Nevada tiene una posición estratégica en el extremo oriental de la Alpujarra granadina, ocupando toda la ladera sur de Sierra Nevada, desde las cumbres que custodian el Puerto de la Ragua hasta la llanura aluvial del río Laroles, que lo convierten en una tierra de contrastes, un paisaje compuesto de un mosaico variado de ecosistemas que van “de la nieve al higo” parafraseando a Federico García Lorca. Un desnivel de unos 2.000 metros que va desde los ‘Morrones’ (del Mediodía, 2.756 m, de Fuentefría 2.614 m y del Hornillo, 2.378 m), hasta las vegas de Picena.

Nevada es considerada la puerta natural de entrada a La Alpujarra Alta desde el Norte, donde limita con los términos municipales de Aldeire y Ferreira de la comarca del Marquesado del Zenete; al este linda con los municipios almerienses de Bayárcal (el más alto de la provincia vecina) y Alcolea, al sur con Ugíjar y al costado occidental con Válor, la patria de Abén Humeya.

Este municipio puede presumir de disfrutar, simultáneamente, de la posibilidad de alcanzar la vista hasta el mar Mediterráneo y hacia las altas cumbres de la Sierra, cubiertas de nieve buena parte del año.

El origen de Nevada se remonta a la Edad del Cobre en el que hay registros de asentamientos humanos de la cultura de Los Millares y luego del Argar. Los romanos llegan en el siglo I y emplazan poblados ligados a la actividad minera y a partir del siglo IV se convierte en una importante ruta de comercio. Posteriormente se desarrollan asentamientos agrícolas ligados al aprovechamiento del agua con la construcción de las primeras acequias. A partir del siglo VIII con la llegada de los musulmanes se consolida el tradicional sistema agrícola alpujarreño con cultivos en paratas, bancales y balates, y acequias de careo y de riego.

El actual municipio de Nevada se constituyó en 1972 a partir de la fusión de los términos municipales de Laroles, Mairena y Picena. Las dos últimas en la actualidad tienen el régimen jurídico administrativo de Entidades Locales Autónomas. A estos tres pueblos se suma la pequeña y bella aldea de Júbar (la más alta a 1.160 metros). La ‘capital’ está situada en Laroles, (1.015 m).
Mairena (1.083 m) es considerada el Balcón de La Alpujarra ya que disfruta de unas privilegiadas vistas del Valle de Ugíjar, del Cerrajón de Murtas y de la Sierra de Gádor.


NEVADA, un municipio para pasear en familia.

El municipio de Nevada tiene una amplia oferta de senderos. Además de los dos de Gran Recorrido que pasan por su término municipal, el GR-240 (Tramo 9, Sulayr que une la Fuente del Espino con el Barranco del Riachuelo) y el GR-7 E4, (que conecta con la localidad de Bayárcal) , cuenta con una amplia oferta de senderos locales para todos los públicos:

Sendero Laroles-Puerto de la Ragua. 18,3 km.
Sendero “Camino de la Sierra” (Mairena-Acequia Real- Júbar-Mairena). 5 km.
Sendero “El Joplón” (Laroles-Picena-Laroles). 7,8 km.
Sendero Local “El Castaño”. 8,7 km.
El sendero Sulayr a su paso por la sierra de Laroles

CENTRO BTT NEVADA

En la localidad de Laroles hay también un centro pionero de bicicletas de montaña BTT Nevada que cuenta con un entramado de 9 rutas de diferente dificultad que desarrollan una longitud total de 344,16 kilómetros y arrojan un desnivel positivo de ascenso acumulado de 9.947 metros. Alcanza en su máxima altura a los 2.279 m. y en la cota más baja los 573 m. El centro BTT Nevada se caracteriza por poner en valor los recursos naturales del parque nacional y natural de Sierra Nevada combinando deporte turismo en la naturaleza, de forma respetuosa con el medio natural y actuaciones de muy bajo impacto.

Las rutas diseñadas por este centro BTT se complementan con otros dos recorridos diseñados para el cicloturismo de montaña, como son la travesía Transnevada y La Transandalus. La primera de ellas es un trazado de largo recorrido que circunvala íntegramente el macizo de Sierra Nevada y la segunda, la Transandalus, es el gran viaje que durante 2.200 kilómetros, y a través de sus 8 provincias, recorre toda Andalucía.


SENDERO EL CASTAÑO

El valle medio del Río Laroles ofrece posibilidades muy interesantes para el ecoturismo, ya que combina un mosaico de ecosistemas (encinar, bosque de ribera, castaños, matorral, pastizal…) con zonas de cultivos regadas por acequias tradicionales así como otros cultivos de leñosos de secano. Un mosaico de hábitats conectados a través de trochas, senderos y carriles para recorrer el valle a través de hazas y pagos que aún se trabajan y donde es posible descansar conversando con los agricultores o con alguno de los pastores que aún hollan las laderas más despejadas de esta sierra. Es un paisaje que alimenta todos los sentidos, la vista, el tacto, el olfato, el oído y también alimenta el espíritu.

Este camino trae añoranza de otras épocas, por ser Camino de Arrieros y Cañada Real que comunicaba las comarcas de la Alpujarra y el Marquesado del Zenete, “La Abuxarra” y “El Sened”. La primera aportaba seda, vino y hortalizas, la segunda cereales.
Descripción del recorrido: Salimos de la localidad de Laroles en el Mirador de la Ermita y ascendemos hasta el camping Alpujarra, hasta llegar al Camino de la Loma, un carril de tierra junto al depósito buscando la baliza identificativa. Ascendemos junto al regato que suele usarse como rebosadero de las acequias superiores. Según ganamos altura encontramos un almendral al que sucede una zona de matorral donde crecen numerosas bolinas, cantuesos, retamas y aulagas, entre grandes encinas dispersas. Algo más más arriba encontramos un castañar. Desde aquí disfrutamos de un amplio panorama y gozamos de vistas que alcanza gran parte de la Alpujarra oriental, (almeriense y granadina), la Contraviesa y la Sierra de Gádor. Igualmente podemos contemplar una bella vista al fondo del pueblo de Laroles en la que destaca su iglesia recortada sobre el cielo.


A 1.350 metros de altitud, cruzaremos el río Laroles por un puente construido por piedras y lajas y comenzaremos a descender para llegar a uno de los monumentos naturales más llamativos del municipio: un castaño milenario conocido como ‘el abuelo, situado al lado del río Laroles, cuyas gigantescas ramas se descuelgan hasta tocar el suelo.
Continuaremos un rato acompañados del sendero de gran recorrido GR-7 y de la Acequia Real, que da riego a Mairena y Júbar, y más adelante, tomaremos el camino de Andurón, que aún siendo la bajada más fuerte, nos adentrará en zonas de agricultura tradicional de montaña. Por último, llegaremos a la carretera que se tomará a mano izquierda para poder volver a nuestro punto de partida, haciendo una parada en el Área Recreativa del Río Laroles.

ETIMOLOGÍA.
El nombre de Laroles, la ‘capital’ del municipio, puede derivar del latín laurus=laurel, árbol que abundaba en la zona.

Mairena parece derivar del nombre propio en latín de Marius

Júbar. Su origen probablemente derive del árabe ‘al-jub’, que significa pozo.

Júbar es el pueblo más pequeño y más alto del municipio
CURIOSIDADES. Las agallas de roble que crecían abundantemente en la zona eran transportadas hasta las localidades norteafricanas de Marrakech y Fez donde se utilizaban para curtir cuero.

domingo, 22 de octubre de 2017

'Máster' en Ingeniería y Jardinería del paisaje.

Con este titular engañoso, a propósito, he querido por un lado manifestar el papel ecológico de este grupo de pájaros. mirlos y zorzales, y por otro apuntarme a que cuando alguien busque estos estudios se tope con mi artículo y puede ver que hay que lecciones que aprender de la naturaleza en esta disciplina.

Adjunto enlace a la edición digital del artículo en la web del periódico Granada Hoy:

http://www.granadahoy.com/vivir/Master-Ingenieria-Jardineria-Paisaje_0_1183982205.html

Y así quedó la doble página en la versión impresa.


Mirlo capiblanco
SIERRA NEVADA, PARAÍSO DE BIODIVERSIDAD
Máster’ en Ingeniería y Jardinería del Paisaje.

Mirlos y zorzales son ávidos consumidores de frutos silvestres, por lo que constituyen ‘máquinas’ de gran eficacia en la dispersión de semillas de un gran número de plantas. Su presencia, abundancia y fenología condiciona en gran medida el paisaje de ecosistemas nevadenses singulares.
Zorzal común

Zorzales y mirlos tienen un importante papel en la conservación del paisaje de algunos de los ecosistemas más singulares del macizo de Sierra Nevada como son los enebrales y sabinares de la alta montaña. Consumen frutos silvestres y contribuyen eficazmente a la dispersión de semillas de estas formaciones vegetales de gran interés que fructifican en otoño e invierno y, en consecuencia, son protagonistas del modelado de la estructura del paisaje vegetal de estos peculiares bitats nevadenses. Es por ello que la abundancia, presencia y fenología de estas especies, que depende de la actividad humana y puede verse influenciada además por el cambio climático, podría condicionar en gran medida la evolución de los paisajes serranos.

La labor ecológica de estas especies es tan importante que deberían ser claramente definidas y diferenciadas de lo que en ecología se conocen como grupos funcionales de ‘dispersantes’, en los que se encuadran, ya que este término simplifica su relevante papel en la dispersión de semillas de plantas leñosas y en la diversidad estructural de los ecosistemas, al tiempo que se impide la atención necesaria para dar prioridad a la conservación de estas especies. La presión cinegética sobre algunas de ellas debe ser evaluada de manera rigurosa si queremos evitar un grave impacto ambiental.


JARDINEROS CUALIFICADOS A TIEMPO PARCIAL

En Sierra Nevada es muy patente el vínculo entre, paisaje, biodiversidad, funciones ecológicas y la conservación de la biodiversidad de la avifauna. La conservación y dispersión de los sabinares y enebrales de la alta montaña necesitan para su salvaguarda que los mirlos capiblancos continúen migrando los inviernos a estas latitudes. El rechazo de esta especie hacia las semillas atacadas por insectos o en mal estado ha reforzado este singular ejemplo de mutualismo. Los mirlos capiblancos se pueden considerar como ‘jardineros a tiempo parcial’ ya que durante su periodo de invernada se alimentan casi exclusivamente de bayas de enebro y sabina, las cuales mediante sus excrementos dispersan por estos paisajes ‘almohadillados’ de Sierra Nevada. Es muy frecuente verlos en invierno a cotas que superan los 2.400 m como ocurre en Campos de Otero, Peñones de San Francisco donde abundan las zonas con alimento y al mismo tiempo los refugios para pasar la noche al amparo de las masas forestales de repoblación.
Mirlo capiblanco

Su labor de dispersión de semillas de enebros y sabinas de la alta montaña se completa durante el paso migratorio, ya que en sus desplazamientos para reproducirse a zonas más septentrionales, es fácil encontrarlo en zonas de sotobosque, media montaña y próximo a zonas de cultivo como ocurre en este periodo en la zona del “Purche”, siendo así también partícipes del paisaje que conforma la orla caliza del macizo nevadense donde coincide con las diferentes especies de zorzales. El material vegetal sobre el que se alimentan y dispersan en este periodo y a estas altitudes es muy variado, zarzas, majuelos, cerezos, yedras, mostajos, rosales, arándanos, espinos…
Mirlo común

ZORZALES EN SIERRA NEVADA

Los zorzales son túrdidos de tamaño mediano, siendo el mayor de ellos el charlo y el más menudo el zorzal alirrojo. Tienen una estructura física parecida, con plumajes de tonos castaño-grisáceo en dorso y manto, con zonas ventrales cremosas salpicadas de un moteado intenso y variable según las especies; las patas son fuertes y su complexión es robusta, destacando cuando se posan erguidos, como oteando el paisaje. Las cuatro especies de zorzales de la Región Paleártica, están presentes en Sierra Nevada: zorzal charlo, común, alirrojo y real.

El zorzal charlo es el más abundante de todo el género.
El más abundante de todo ellos es el zorzal charlo, especie local nidificante de la que se detecta cierto flujo migratorio, generalmente durante el mes de abril y octubre, desplazamientos altitudinales tras la época de cría. Frecuenta zonas forestales con frondosas (encinas, melojos y otros caducifolios) y pinares de repoblación. Alcanza la mayor altitud en todo el continente europeo, ascendiendo hasta el límite arbóreo -en torno a los 2.400 m- en laderas favorables (Collado de las Sabinas, Hoya de la Mora, o en la loma del Chullo). Está ausente en terrenos secos y cerealistas, aunque en invierno es proclive a cierta dispersión altitudinal y a deambular por el territorio, lo que puede hacer que se observe en áreas abiertas con poco arbolado.

Zorzal común
El zorzal común es un ave típicamente invernal y ampliamente distribuida debido a sus hábitos alimentarios. Este invernante llega a Sierra Nevada durante el mes de septiembre o en los primeros días de octubre, abandonando el área hacia zonas más bajas durante el mes de febrero, citándose aún en marzo cuando se solapa el paso migratorio pre-nupcial. Gusta de alimentarse de bayas de arbustos y pequeños frutos de árboles, encontrándose allí donde abundan. Habitualmente elige zonas arboladas o con matorrales de buen porte, sin desdeñar cultivos leñosos o huertas arboladas. En los años en que fructifican en abundancia enebros y sabinas, los busca en cotas altas, pero no suele sobrepasar los 1.500 m de altitud, donde las condiciones meteorólogicas son claramente desfavorables en invierno. Frecuenta el piso termo y mesomediterráneo, las zonas frescas donde crecen almeces y los olivares, incluso los de poca extensión que crecen en las áreas abiertas de los Llanos de Guadix, piedemonte norte y Bajo Andarax.

El zorzal alirrojo es una especie invernante


El zorzal real es una especie rara en Sierra Nevada
Por último el zorzal real, es un ave rara en Sierra Nevada, tanto por su escasez como por su naturaleza huidiza. Visita Sierra Nevada con cierta regularidad pero en bajo número, destacando en las llamadas irrupciones, en las que la especie parece alcanzar el límite meridional de invernada debido a las olas de frío o condiciones severas que, en otoño e invierno, afectan a Europa Central y Oriental. Visible en bosques de coníferas aclarados donde existan matorrales espinosos en el borde superior del piso mesomediterráneo y también en el supramediterráneo. 

Los zorzales son piezas muy apetecibles por lo cazadores. Lo zorzales comunes y alirrojos son las especies cinegéticas cuya caza es más abundante en nuestra provincia cuando arriban para pasar el invierno.

TÚRDIDOS. Los túrdidos forman una amplia familia de aves, todas ellas insectívoras, aunque en época migratoria muchas especies no desdeñan frutos y bayas silvestres. De tamaños muy variados desde los muy pequeños colirrojos a los mirlos, con un tamaño mediano. Posees picos finos, patas fuertes y plumajes muy variados según los grupos, alternando colores crípiticos con variados cromatismos. Todos emiten cantos con melodías elaboradas que los distinguen de otras familias. Además de los mirlos y zorzales, se incluyen en esta familia collalbas, tarabillas, ruiseñores, roqueros, petirrojos y el alzacola.